El pitch no es un discurso, es un mecano
La mayoría de la gente memoriza un párrafo y lo repite igual delante de un inversor, de un cliente y de su cuñado. Y luego se sorprende de que solo funcione una vez de cada tres.
Un pitch modular no se memoriza: se monta. Tienes cuatro piezas —contexto, mecanismo, prueba e invitación— y eliges cuál va primero según quién tienes delante.
Si tu presentación solo funciona con un tipo de interlocutor, no tienes un pitch. Tienes un guion.
Empieza hoy escribiendo tus cuatro bloques en cuatro tarjetas separadas. Mañana pruébalos en otro orden.